El dólar fuerte vuelve a marcar el ritmo del mercado y el par EUR/USD se mueve, otra vez, más por lo que pasa en Estados Unidos que por lo que ocurre en Europa. En las últimas semanas el billete verde ha ganado terreno con bastante claridad y no por casualidad. El motivo principal está muy claro, los próximos reportes de empleo de EE. UU. se han convertido en la referencia clave para entender hacia dónde puede ir el tipo de cambio.

Cuando el mercado tiene dudas sobre inflación o tipos, el empleo suele ser el dato que lo aclara todo. Y ahora mismo, con un dólar sólido y una economía estadounidense que sigue mostrando resistencia, cada cifra de empleo se analiza con lupa. No solo importa cuántos puestos de trabajo se crean, sino cómo evolucionan los salarios y la tasa de paro. Ahí está la clave.
Para ti, que sigues el euro dólar aunque no seas experto, lo importante es entender por qué este dato pesa tanto y qué puede pasar a corto plazo con el cruce.
El empleo en EE. UU. refuerza la fortaleza del dólar
El mercado lleva meses asumiendo que la economía de Estados Unidos aguanta mejor de lo esperado. El consumo sigue fuerte, el mercado laboral no se enfría del todo y eso da margen a la Reserva Federal para no tener prisa con las bajadas de tipos.
Cada informe de empleo sólido refuerza esa idea. Si se crean más puestos de trabajo de lo previsto o los salarios siguen creciendo, el mensaje es claro, la economía puede soportar tipos altos durante más tiempo. Y eso, automáticamente, apunta a un dólar más fuerte.
Aquí es donde el EUR/USD sufre. Mientras el dólar se apoya en datos positivos, el euro tiene más dificultades para encontrar argumentos propios. No es que la zona euro esté en recesión profunda, pero el crecimiento es débil y el margen de actuación del Banco Central Europeo es más limitado.
Por eso, cuando se acerca un nuevo informe de empleo en EE. UU., el mercado se vuelve prudente. Muchos operadores prefieren esperar, reducir posiciones o directamente apostar por un dólar firme hasta que el dato se publique. Es una reacción bastante lógica.
Qué puede pasar con el EUR/USD a corto plazo
El escenario actual es delicado, aunque no especialmente raro. Un dólar fuerte no significa que el euro esté condenado, pero sí implica que cualquier rebote del EUR/USD necesita algo más que buenas intenciones.
Si los datos de empleo vuelven a sorprender al alza, lo más probable es que el par siga presionado a la baja o, como mínimo, sin fuerza para recuperar niveles importantes. En cambio, un dato más flojo de lo esperado podría dar aire al euro, aunque seguramente de forma limitada.
Aquí conviene no olvidar algo importante, el mercado ya descuenta bastante fortaleza del dólar. Eso significa que, si el empleo cumple sin más, el impacto puede ser moderado. El verdadero movimiento suele llegar cuando el dato se sale claramente del guion.
Desde el punto de vista del pequeño inversor o del que simplemente sigue el cambio euro dólar por interés práctico, el mensaje es sencillo. En este contexto, el EUR/USD depende más de EE. UU. que de Europa. Y eso no suele cambiar de un mes para otro.
Además, el mercado también empieza a mirar más allá del dato puntual. Se pregunta si esta fortaleza del empleo es sostenible o si estamos ante los últimos coletazos antes de una desaceleración más clara. Esa duda mantiene la volatilidad viva, aunque el movimiento diario no sea extremo.
El dólar fuerte tiene una base sólida, y los próximos informes de empleo serán decisivos para confirmar si esa fortaleza se mantiene o empieza a resquebrajarse. Mientras tanto, el euro sigue a la espera, reaccionando más que liderando.
A veces el mercado no necesita grandes noticias, solo confirmaciones. Y ahora mismo, el empleo estadounidense es justo eso, el termómetro que todos miran antes de mover ficha.