El dólar vive su mayor caída anual desde 2017 mientras analistas esperan más debilidad en 2026

El año 2025 ha dejado una imagen clara en los mercados de divisas. El dólar estadounidense ha sufrido su mayor caída anual desde 2017, un movimiento que no pasa desapercibido ni para los inversores profesionales ni para quien simplemente cambia euros a dólares para viajar, comprar online o ahorrar. No es un ajuste puntual de unos meses, es una tendencia que se ha ido consolidando a lo largo del año y que, según muchos analistas, podría prolongarse en 2026.

Para entender la magnitud del movimiento basta con mirar el tipo de cambio euro dólar. A lo largo de 2025, el billete verde se ha ido debilitando de forma progresiva frente al euro, perdiendo buena parte de la fortaleza que había mostrado en años anteriores. Y no, no es casualidad ni un simple capricho del mercado.

Detrás hay decisiones de política monetaria, datos macroeconómicos y, sobre todo, expectativas. En divisas, las expectativas pesan casi tanto como los datos reales. Y ahora mismo, las expectativas no juegan a favor del dólar.

Por qué el dólar se ha debilitado con fuerza en 2025

El principal factor que explica esta caída es el giro en la política monetaria de la Reserva Federal. Tras varios años de tipos de interés elevados para combatir la inflación, 2025 ha sido el ejercicio en el que el mercado ha empezado a descontar bajadas de tipos más claras y sostenidas en Estados Unidos.

Cuando los tipos de interés bajan, el atractivo del dólar también lo hace. Los inversores internacionales buscan rentabilidad y, si esta se reduce en activos denominados en dólares, parte de ese capital se mueve a otras zonas. Eso es justo lo que ha ocurrido durante este año.

A esto se suma una economía estadounidense que, sin estar en recesión, muestra signos de enfriamiento. El consumo se ha moderado, el mercado laboral ya no aprieta como antes y la inflación, aunque controlada, sigue condicionando las decisiones del banco central.

En paralelo, la eurozona ha sorprendido con una mayor estabilidad de lo esperado. El Banco Central Europeo ha mantenido una postura algo más firme de lo que muchos anticipaban, lo que ha dado soporte al euro. No es que Europa esté creciendo a un ritmo espectacular, pero la percepción relativa importa mucho en el mercado de divisas.

Todo esto ha provocado un ajuste que se ha ido acelerando en la segunda mitad del año. Y cuando el mercado detecta una tendencia clara, suele exagerarla un poco más. De ahí que la caída del dólar en 2025 ya se compare con la de 2017, un año que muchos recuerdan por un movimiento similar tras el cambio de ciclo monetario en Estados Unidos.

Qué puede pasar con el dólar en 2026 y cómo te afecta

La gran pregunta ahora es si esto se queda aquí o si lo peor aún está por llegar. La mayoría de analistas coincide en una idea, el dólar podría seguir débil en 2026, aunque probablemente a un ritmo más moderado que en 2025.

El motivo es sencillo. El mercado ya ha descontado buena parte de las bajadas de tipos, pero no todas. Si la Reserva Federal confirma nuevos recortes y la inflación sigue contenida, el diferencial de tipos frente a Europa podría estrecharse aún más. Y eso, de nuevo, juega en contra del dólar.

Para ti, como usuario, este escenario tiene varias lecturas prácticas. Si viajas a Estados Unidos, un dólar más débil significa viajes algo más baratos, al menos en términos de cambio de divisa. Si compras productos en dólares, también notarás cierto alivio, aunque no siempre se traslade al precio final.

En el caso de los ahorros o inversiones, la cosa cambia. Tener activos denominados en dólares puede perder atractivo si el tipo de cambio sigue moviéndose en contra. Por eso muchos inversores europeos están empezando a cubrir el riesgo divisa o a replantearse parte de su exposición.

Para que quede claro, estos son algunos efectos directos de un dólar más débil frente al euro:

– Viajar a EE. UU. resulta relativamente más barato
– Importar productos en dólares cuesta menos en euros
– Las inversiones en dólares pierden valor al convertirlas
– El euro gana peso como moneda de referencia

En definitiva, 2025 ha marcado un punto de inflexión para el dólar. Su mayor caída anual desde 2017 no es un accidente, es el reflejo de un cambio de ciclo. Y aunque nadie puede asegurar qué pasará exactamente en 2026, el consenso es bastante claro, la debilidad del dólar podría continuar, aunque con menos intensidad.

Si sigues de cerca el cambio euro dólar, conviene estar atento. Porque cuando el mercado de divisas se mueve, lo hace despacio… hasta que de repente no lo hace tanto.

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